El controversial Informe Petras – Centro Agenda Joven en Derechos y Ciudadanía
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Por: Bryan Vargas Vargas

«El miedo al despido del empresario es hoy peor que la represión bajo Franco«

El Informe Petras es un estudio realizado por el sociólogo estadounidense James Petras sobre la juventud española y el mercado laboral. Estudio y conclusiones del profesor Petras que no fueron bien recibidas por diversos grupos, hasta que se publica en la revista Ajoblanco en el año de 1996 bajo el título: Padres – Hijos. Dos generaciones de trabajadores españoles [1].

Pero, ¿que señalaba el informe que pudiera inquietar tanto?

El informe trata sobre el impacto de la modernización económica entre los años 1982 -1995, bajo los principios de liberalizar la economía, la inserción de España en la división internacional del trabajo y configurar un nuevo régimen regulador.

Petras señala que no hay una linealidad entre la liberación del mercado y mayores niveles de vida y libertad política, y que esta idea es un supuesto a priori de la teoría neoliberal. Por el contrario, las consecuencias sociopolíticas de un modelo económico merecen de análisis empírico (1996, 9).

Seguidamente algunas de las conclusiones de ese estudio:

  • El estudio muestra que la estrategia de modernización ha incrementado el empleo en los trabajos inestables y mal pagados para la gente joven y emplea a los trabajadores por debajo de sus niveles educativos. (1996, 10)
  • Las organizaciones del lugar de trabajo, cívicas y comunitarias han decaído en número de miembros, autonomía y capacidad para formular y aplicar políticas, especialmente entre los trabajadores jóvenes. (1996, 10)
  • La modernización a través de la liberalización de la economía se ha consumado en gran parte vía decreto ley, cosa que ha favorecido las estructuras estatistas-autoritarias, a expensas de la sociedad civil y la consulta pública. (1996, 14)
  • El nuevo régimen regulador es «inclusivo» por lo que se refiere a multinacionales y banqueros extranjeros, y excluyente con respecto a los trabajadores y productores locales. (1996, 14)
  • El miedo a un despido súbito y a que te sustituyan está siempre presente. Un fuerte sentimiento de ser vulnerable y mal pagado crea inseguridad personal y una falta de autoestima, una reticencia a hablar de lo mal que te pagan, de las muchas horas, de lo «obediente» que tienes que ser… para conservar un empleo de miseria. La vida no tiene la continuidad que te permite hacer amigos íntimos en el trabajo y planes para el futuro. (1996, 15)
  • El índice de paro en España aumentó hasta aproximarse al de las crisis que sacudieron Europa en los años 30, o al de los actuales países del Tercer Mundo, antes que al de la Europa moderna. (1996, 18)
  • La estrategia de liberalización no está dirigida a aumentar el empleo, sino a facilitar la adquisición extranjera de industrias locales y a incrementar la presión a la baja sobre los salarios para facilitar la acumulación de capital. (1996, 18)
  • Cuanto más jóvenes son los grupos de edad, más alto es el paro, lo cual refleja el hecho de que la generación mayor entró en el mercado de trabajo antes de la liberalización. Esto se ve claro si comparamos las diferencias en desempleo entre los grupos de edad antes y después del período de liberalización. (1996, 19)
  • La formación técnica y profesional parece fuera de lugar para una economía cada vez más basada en el turismo, la administración pública y las plantas de montaje. Los nuevos contratos de trabajo temporales, que proveen a los empresarios de una poderosa ventaja sobre los jóvenes trabajadores, son los preferidos por los empresarios en Cataluña. (1996, 22)
  • La liberalización, con su énfasis en la flexibilidad laboral, ha estimulado altos índices de paro y de empleo eventual, el declive de la organización social y una mayor desigualdad de rentas. (1996, 23)
  • El aislamiento social de los jóvenes trabajadores refuerza su sentimiento de impotencia social y confirma su punto de vista individualista. (1996, 30)
  • Los jóvenes trabajadores temporales de hoy no tienen seguridad en el empleo, y apenas organizaciones colectivas o apoyo: están atomizados y son vulnerables a los dictados del empresario, que tiene el sostén legal del Estado, el cual apoya sus arbitrarias acciones. (1996, 33)

Como fue lo pretendido en el informe Padres – Hijos. Dos generaciones de trabajadores españoles, Petras profundiza en la experiencia de las políticas neoliberales y sobre todo evidencia que no es consecuente de la liberación del mercado el bienestar de la población. En este caso hay una muestra de las consecuencias negativas sobre la población en edad joven.

De ese informe a nuestro momento, hay continuidad de ideas que se discuten en la palestra política como lo son: la privatización de empresas públicas, la flexibilidad laboral, préstamos y salida de intereses, inversión extranjera, financiar-subvencionar y sacar de apuros al capital privado. En este sentido es del recalcar la advertencia de Petras y no posicionarlos con supuesto a priori de la teoría neoliberal y profundizar en el análisis empírico de sus consecuencias.

[1] Petras, J. 1996. “Padres – Hijos. Dos generaciones de trabajadores españoles”.  Ajoblanco, número especial (verano): 12-82.

[1] https://issuu.com/revistaajoblanco/docs/003_petras_web