Por: Andrea Romero Brown
Tras la medida tomada por el presidente Temer, “distintos sectores tanto artísticos como intelectuales brasileños manifestaron su descontento y preocupación de lo que catalogaron como “un grave retroceso”, ya que esta medida atentaba contra proyectos e iniciativas que debían ser articuladas por medio de un Ministerio de Cultura y se verían afectados por este afán de recortar gastos públicos fusionando el Ministerio de Cultura con el de Educación.
Además de este hecho, “acusan al gobierno interino de racista y machista, al incluir solamente como ministros a hombres blancos, a pesar de que una parte considerable de la población brasileña está compuesta por mujeres y afrodescendientes”.
Fuente: http://www.redcultura.com/front/noticias2.php?ref=1%2Fid%3D158