Por Mario Araya
Hace unos pocos días atrás uno de los medios de comunicación nacional, presentaba de una forma bastante alarmante, un encabezado que se titulaba “Sicarios al acecho: pactan homicidios hasta por ¢20 mil”, señalando además en el cuerpo de la noticia que “los crímenes a sangre fría se convirtieron en un asunto cotidiano. Sin importar lugar, fecha u hora” [1]. Una pregunta puntual, a la que obviamente la nota no da respuesta, es ¿en qué condiciones sociales, económicas y culturales es posible que la vida de una persona llegue a tener algún precio? Si bien acá no se pretende dar respuesta a esta pregunta, que puede resultar bastante compleja, se plantea la necesidad de establecer explicaciones que no se basen en la motivación de un individuo o un conjunto de individuos para llevar a cabo estas acciones, sino que permitan comprender el contexto en el cual estas tienen sentido.
Por esta razón las manifestaciones de violencia es uno de los grandes temas sobre los cuales buscamos reflexionar desde el Programa Agenda Joven. Sin duda este es un fenómeno que configura la realidad cotidiana de los diversos sectores de población que viven en el territorio costarricense actualmente, pero que trasciende sus fronteras. A pesar de lo que suele ser percibido en algunas de nuestras comunidades [1], son las personas jóvenes – sobre todo hombres entre los 15-29 años- quienes mayormente se ven afectados por situaciones como asaltos, homicidios, suicidios, accidentes de tránsito [2] y aunque los discursos políticos y mediáticos traten de generalizarlo como un problema que afecta por igual a todo el país, lo cierto es que es un fenómeno que se presenta en su mayoría en espacios claramente delimitados[3], en barrios socialmente excluidos y estigmatizados [4].
En esta misma línea la población joven se ve afectada por otras formas menos espectaculares de violencia que les impide incorporase educativa o laboralmente [5] y ante lo cual se les presenta, entre otras, dos principales y más comunes formas de resolver su sobrevivencia material y social cotidianamente; en la aceptación de condiciones laborales y salariales precarias [6] o mediante estrategias consideradas socialmente, ilegitimas como la venta de drogas u otros actos delictivos [7]. Sin embargo, en las informaciones que leemos diariamente en los medios de comunicación estas asociaciones suelen quedar fuera de foco, no se problematizan o siquiera se mencionan.
Es así como surge en el equipo de investigación de Agenda Joven la necesidad de elaborar un proceso de investigación que permita un acercamiento conceptual operativo en que se relacione la desigualdad, la exclusión social y las personas jóvenes para explicar las situaciones de violencia en la cuales esta población es partícipe, no solo como ofensores, sino también como afectados u ofendidos. Actualmente el equipo se encuentra en un proceso de revisión teórica de lo producido académicamente hasta el momento, para dar el siguiente paso el próximo año a la recolección de datos, la elaboración de resultados y propuestas.
Referencias
1 Rojas, P. (2015) Sicarios al acecho: pactan homicidios hasta por ¢20 mil. Crhoy, Sucesos. Recuperado de http://www.crhoy.com/sicarios-al-acecho-pactan-homicidios-hasta-por-%C2%A220-mil/
2 Sáenz, J. (2015) Exclusión social y violencias en territorios urbanos centroamericanos. FLACSO, San José, Costa Rica. Disponible en http://www.flacso.or.cr/index.php/publicaciones-jb-br-jb-i-labor-editorial-jb-i/libros/588-exclusion-social-y-violencias-en-territorios-urbanos-centroamericanos
3 Sistema de Información Sobre Violencia y Delito (SISVI) (2014) Informe Estadístico de actualización 11. Muertes Violentas en Costa Rica: homicidio, femicidio, suicidio, muertes por accidentes de tránsito. Disponible en http://sisvi.mj.go.cr/meshcms/themes/sisvi/Doc/Informe11.pdf
4 Huhn, S. (2012). Criminalidad y discurso en Costa Rica. Reflexiones críticas sobre un problema social. FLACSO, San José, Costa Rica.
5 Rueda, A. (2015). Si choca en alguna de estas 113 comunidades, el INS no llegará porque son inseguras. Recuperado de http://www.ameliarueda.com/nota/ins-no-atiende-accidentes-en-113-comunidades-del-pais-por-inseguridad
6 Gutiérrez, M. (2015). 12 mil personas concursan por 1500 empleos. Crhoy, Recuperado de http://www.crhoy.com/12-mil-personas-concursan-por-1500-empleos/
7 Corona, S. (2015). Los jóvenes tienen la palabra. El País, Recuperado de http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/22/actualidad/1437565216_070158.html
8 http://www.nacion.com/sucesos/seguridad/Jovenes-agrupan-cuadrillas-seguridad-estudio_0_1483851639.html