Por Andrea Romero:
“El Test Vocacional es una herramienta, no una respuesta a la escogencia de carrera”.
Definitivamente, lo ideal para las personas jóvenes es el acceder a un adecuado acompañamiento de profesionales en Orientación durante todo el ciclo de vida; no se puede desarrollar un proceso vocacional en los dos últimos años de colegio y con pocas sesiones y luego enfrentar a la persona adolescente a tomar una decisión trascendental como la elección de carrera, cuando este tipo de decisiones las llegan a concretar las personas jóvenes adultas entre sus 25 y 30 años aproximadamente.
Es por esto que la orientadora Sonia Parrales, de la Junta Directiva del Colegio de Profesionales en Orientación, afirma que se hace un uso indiscriminado del test en la población estudiantil, “pues se les está exigiendo la realización de los test para elegir carrera”.
Por tanto, el Colegio de Orientadores considera que “es un riesgo que una persona tome una decisión tan importante, basándose solo en un test, pues estos cuestionarios solo dan información incompleta”.
La persona idealmente debería ser acompañada por un profesional en Orientación quien le facilite un proceso de auto conocimiento y conocimiento del medio (oferta y demanda del mundo del trabajo) para que la toma de decisiones sea lo más adecuada a la realidad posible.