Por: Maikol Picado C.

Costa Rica ha sido noticia en los últimos años por ubicarse entre los países más “felices” del mundo, sin embargo, esto contrasta con las miles de recetas otorgadas por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) durante el 2015 para tratar depresión , estrés y otros padecimientos emocionales. La noticia en el medio digital crhoy.com destaca que durante el año anterior se entregaron 1 688 792 de recetas de antidepresivos, 295 160 de anti-psicóticos y 270 484 de sedantes.

El trabajo, el ajetreo cotidiano y las relaciones personales están entre los factores que prevalecen en el surgimiento del estrés o la depresión, sumado a esto, Costa Rica muestra la segunda tasa de suicidios más alta entre los países centroamericanos según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Según los datos el año anterior se atendió solo en el hospital psiquiátrico un total de dos personas por día por episodios depresivos y trastornos de ansiedad. Los menores no escapan de esta realidad, datos oficiales del Hospital Nacional de Niño indican que el año pasado fueron atendidos en ese centro médico 81 menores por episodios depresivos, 5 menores por cuadros depresivos recurrentes y 252 pacientes entre niños y niñas por otros trastornos de ansiedad.

Elementos como la personalidad, el contexto y la tolerancia juegan un papel determinante a la hora del surgimiento de un trastorno de este tipo, según los especialistas, hoy en día el ritmo de vida es acelerado, las deudas, la violencia, la poca tolerancia complejiza las situaciones humanas y dificulta en las personas la capacidad para resolver los problemas que se presentan cotidianamente, provocando un estancamiento en los individuos que desencadena todo tipo de enfermedades físicas y psicológicas.

La información brindada por el medio digital crhoy.com nos invita a reflexionar ese título tan positivo que recibimos “El país más feliz del mundo”, habrá que preguntarse si realmente somos felices o es la “pastillita” la que ayuda a sobreponerse felizmente a la realidad. Por último se debe considerar la salud mental de las personas con la misma importancia que la salud física, crear conciencia sobre este tema ayuda a eliminar del segundo plano aquellos padecimientos que se “encuentran” en la mente de las personas, a un final la salud es una sola y la integridad de las personas debe ser la premisa.

Fuente: http://www.crhoy.com/el-pais-mas-feliz-del-mundo-se-mueve-entre-depresion-y-estres/nacionales/