Por Maikol Picado C.

Para muchas personas jóvenes ir a la universidad es una meta de vida y además un privilegio si se toma en cuenta los datos sobre accesibilidad a la educación superior. El factor económico es en mucho de los casos el principal obstáculo a superar para poder ingresar a una universidad, pero existen personas jóvenes que deben sortear otro tipo de dificultades para luchar por su derecho a la educación.

El medio de información digital crhoy.com nos muestra la realidad de 3 jóvenes que provienen de zonas indígenas que día a día luchan contra muchos factores para poder cumplir su sueño de estudiar en la universidad.

Comentan que “tener visión”, ser disciplinados, la parte espiritual y confiar en sí mismos es la clave para salir adelante todos los días. Uno de los jóvenes de apellido Chávez proveniente de la zona de Talamanca indica que en su época de colegio la mayor dificultad estaba en la crecida de ríos o quebradas, mientras que Rebeca Molina quien tiene un hijo de 2 años, describe sus dificultades indicando que; “Lamentablemente hemos tenido una mentalidad muy machista porque la sociedad, el patriarcado, dice que si tienes un hijo, hasta aquí llegaste, pero tenemos que ´echar pa’ delante’ como dicen los ticos“. Farlen Artavia es otro de los jóvenes que este año ingresan a la Universidad de Costa Rica, proveniente de la Reserva Indígena Cabécar en Bajo Chirripó, nunca contó con luz eléctrica en su casa y a veces llegaba agua y a veces no, para terminar el colegio caminó 40 minutos cada día ida y vuelta de su casa hasta la institución.

Este año la Universidad de Costa Rica con su programa de equidad logra el mayor ingreso de jóvenes provenientes de zonas rurales y vulnerables, en total son 1669 las personas jóvenes beneficiadas.

Fuente: https://docs.google.com/forms/d/10lAoW3ILlSZW7S2nGA4rfkEXzNpSdZER_hFHUmgS05o/formResponse