{"id":9829,"date":"2022-01-25T21:51:43","date_gmt":"2022-01-25T21:51:43","guid":{"rendered":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/2022\/01\/25\/por-que-hablar-de-fallecimiento-y-no-de-muerte-por-mano-propia\/"},"modified":"2022-01-25T21:51:43","modified_gmt":"2022-01-25T21:51:43","slug":"por-que-hablar-de-fallecimiento-y-no-de-muerte-por-mano-propia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/2022\/01\/25\/por-que-hablar-de-fallecimiento-y-no-de-muerte-por-mano-propia\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 hablar de fallecimiento y no de muerte por mano propia?"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2025\/08\/66187-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2025\/08\/66187-1024x745.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2435\" \/><\/a><figcaption>Plantilla tomada de freepik.es<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Por: Roy&nbsp;Gonz\u00e1lez-Sancho<\/p>\n\n\n\n<p><em>*Ponencia presentada el 11 de setiembre de 2021 en el marco del I Congreso Internacional Sobre Conductas Suicidas y Problem\u00e1tica Asociadas, bajo el auspicio de la Facultad de Psicolog\u00eda de la Universidad Nacional de&nbsp;C\u00f3rdoba, Argentina.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s un punto inicial para el abordaje de esta cuesti\u00f3n radique en la urgencia de partir desde una postura te\u00f3rica y de una noci\u00f3n de sujeto o subjetividad. En este sentido vale la pena iniciar con los planteamientos de Holzkamp (2015) al respecto, pues introduci\u00e9ndose en el campo de la psicolog\u00eda de cr\u00edtica, postula que el individuo y su subjetividad se desarrollan partiendo de una relaci\u00f3n doble, en la que las condiciones sociales -de acci\u00f3n- donde se encuentra, se producen como derivaci\u00f3n de su propia actividad productiva, al tiempo que ha de reconocerse que \u00e9stas no son sim\u00e9tricas y que se encuentran medidas por las necesidades de preservaci\u00f3n del sistema social y las necesidades subjetivas de vida del sujeto. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, el propio individuo particular participa de alguna manera y en dimensiones o alcances diferenciados de la producci\u00f3n, evoluci\u00f3n, consolidaci\u00f3n y reproducci\u00f3n de las condiciones bajo las cuales luego vive. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, el autor menciona que esta participaci\u00f3n tiene lugar debido a que el sujeto posee&nbsp;<em>capacidad de acci\u00f3n<\/em>, la cual representa la mediaci\u00f3n entre la actividad individual y social de la vida, as\u00ed como la capacidad que \u00e9ste tiene para disponer en sociedad con otros individuos, de sus condiciones de vida subjetivamente relevantes, tanto para mejorar la calidad de esta como para seguir o reproducir restrictivamente&nbsp;&nbsp;las relaciones sociales \u201chegem\u00f3nicas\u201d o consideradas universales-<em>alternativa restrictiva de acci\u00f3n<\/em>-. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, para&nbsp;Holzkamp (2015)&nbsp;la subjetividad se convierte en cierta medida en la representaci\u00f3n del grado y tipo de control sobre las fuentes de satisfacci\u00f3n, es decir en la cara individual que se muestra del nivel o clase de dominio y control de las condiciones objetivas de las que dependen las posibilidades de vida y el propio desarrollo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente podr\u00edan explorarse algunas consideraciones conceptuales ya discutidas en este congreso, y otras de las m\u00e1s extendidas a lo largo de la historia de reflexi\u00f3n del concepto, por ejemplo para&nbsp;Durkheim (2013)&nbsp;el suicidio reviste como aspecto caracter\u00edstico una renuncia a vivir por parte de la v\u00edctima, con plena conciencia de que la acci\u00f3n que realizar\u00e1 contra su propia vida tiene consecuencias fatales. No obstante, con el pasar de los a\u00f1os desde aquella publicaci\u00f3n del autor, las formas de gestionar la vida y la muerte han variado significativamente, tanto con avances importantes como con retrocesos lamentables en muchos casos. Por eso cabe preguntarse como primer interrogante \u00bfHasta qu\u00e9 punto se encuentra consciente la v\u00edctima de suicidio de sus motivaciones? \u00bfSe trata enteramente de un acto de libertad? -entendiendo por esta la capacidad de acci\u00f3n en ausencia de coerci\u00f3n de un tercero que limite las posibilidades de acci\u00f3n-. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s por ello&nbsp;Gonz\u00e1lez-Sancho &amp; Picado Cort\u00e9s (2020)&nbsp;han decidido definir el suicidio como:<em>&nbsp;\u201caquellas conductas o acciones que una persona emprende con el objetivo de atentar contra su propia vida, como respuesta o motivadas ante m\u00faltiples factores psicosociales, biol\u00f3gicos, econ\u00f3micos y culturales, los cuales pueden desempe\u00f1ar un papel determinante en la consumaci\u00f3n o no del acto\u201d<\/em>(p. 48)<em>.<\/em>&nbsp;Esto debido a que cabe la posibilidad de pensar si la persona que muere por suicidio es completamente consciente de forma individual de su acto, lo cual no quiere decir definitivamente que esto pueda ser esclarecido post-mortem con las limitaciones materiales que cada caso pudiese plantear.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda pensarse en que un evento de esta \u00edndole refiere a una de las m\u00e1s complejas vivencias que un ser humano puede experimentar.&nbsp;Holzkamp (2015)&nbsp;se\u00f1ala que la emocionalidad es una faceta desarrollada de lo que \u00e9l ha denominado&nbsp;<em>capacidad de acci\u00f3n<\/em>, patente en la valoraci\u00f3n de las posibilidades de acci\u00f3n en el entorno, de acuerdo con el patr\u00f3n de las propias necesidades subjetivas, al momento que es esta una funci\u00f3n central en la manera c\u00f3mo se conoce, se representa y se reproduce cognitivamente la imagen del mundo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este nuevo elemento en la elaboraci\u00f3n de esta respuesta, resulta clave en la medida que la forma en como se ha intentado construir o reconstruir el mundo que se habita, el entorno o el universo de las v\u00edctimas suicidas, en ocasiones ha centrando su significado y consecuencias en la persona que ha fallecido, obviando algunos elementos trascendentales como lo Psicosocial y la implicaci\u00f3n relacional-dial\u00e9ctica -positiva y negativa- que han adquirido las interacciones sedimentadas en el ejercicio de la experiencia de vida y de la realidad que se est\u00e1 como sujeto, dicho de otra forma, de las condiciones materiales objetivas, concretas y simb\u00f3licas con las que vive. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para&nbsp;Berardi (2016)&nbsp;el suicidio dista mucho de corresponder con la manifestaci\u00f3n de un fen\u00f3meno marginal de una psicopatolog\u00eda se\u00f1era -aislada-, sino que se ha est\u00e1 convirtiendo en un \u201cagente\u201d de la historia pol\u00edtica presente y en un punto de inflexi\u00f3n imposible de elaborar de la cultura y en el hito de un cambio antropol\u00f3gico imposible de elaborar por la cultura planetaria.&nbsp;&nbsp;De esta manera el autor menciona que: &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl suicidio es una forma de comportamiento asociada a aquellos periodos de cat\u00e1strofe antropol\u00f3gica que para las poblaciones afectadas marcan el final de una \u00e9poca\u2026 El suicidio es una reacci\u00f3n de los seres humanos que sufren la destrucci\u00f3n de sus referencias culturales y ven humillada su dignidad. Se trata de una de las razones por las que marca de manera tan indeleble el paisaje de nuestro tiempo.\u201d&nbsp;<\/em>(p. 142)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La cita anterior, calza con una de las observaciones que hiciera en el siglo XIX&nbsp;Durkheim (2013), sobre el caso alem\u00e1n de suicidios que abord\u00f3 en su estudio fundacional sobre el tema. El soci\u00f3logo afirm\u00f3 que lejos de buscar las causas en \u201cla sangre de los alemanes\u201d de sus altas tasas de fallecimientos, los hechos demostraban que \u00e9stas deb\u00edan buscarse en la civilizaci\u00f3n donde fueron educados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, lejos de ser una apreciaci\u00f3n premonitoria de la cita expuesta antriormente, indica que el suicidio como hecho compartido -objetivo- de todas las sociedades contempor\u00e1neas, se encuentra en profunda correspondencia con las relaciones sociales y las condiciones de las posibilidades de vida impuestas por el modo de producci\u00f3n imperante. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo a&nbsp;Holzkamp (2015), el acto de pensar no tiene una relaci\u00f3n exclusiva -ni de lejos- con la actividad de \u201cresolver problemas\u201d, sino que corresponde con el proceso de comprender las relaciones que existen entre ambiente o sociedad con las actividades particulares de los sujetos. Dicho de otra forma, que radica en la posibilidad de poder construir en la pr\u00e1ctica una representaci\u00f3n no contradictoria de las contradicciones objetivas que componen la realidad, acci\u00f3n con la que, seg\u00fan el psic\u00f3logo alem\u00e1n, es posible reconocerlas como aspectos de la realidad misma y superarlas en la pr\u00e1ctica -el quehacer humano-. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, puede se\u00f1alarse en este punto que hay aspectos sobre la forma c\u00f3mo se estructuran las relaciones sociales e intersubjetivas, que dan como resultado las condiciones de posibilidad de acci\u00f3n que producen la \u201cmuerte voluntaria\u201d. Inicialmente,&nbsp;Durkheim (2013)&nbsp;en el siglo XIX se\u00f1al\u00f3 que el individualismo -en tanto organizaci\u00f3n del proceder orientado al fin \u00fanico del sujeto por este mismo-, da mayores probabilidades de terminar en suicidio, debido entre otras razones, al contar con menores oportunidades para afrontar los dolores o circunstancias adversas propias de la vida. Las cuales podr\u00edan aliviarse significativamente con la vida y actividad colectiva o grupal, es decir en espacios en los que se pudiera compartir la realizaci\u00f3n de la subjetivaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, cuando incluso la forma o la estructura de pensar y de pensarse en el mundo est\u00e1n cooptadas por razones o circunstancias concretas inmediatas -familia, relaci\u00f3n de pareja, religi\u00f3n, vida en centros educativos adversa, etc.- o estructurales -desigualdad, exclusi\u00f3n, discriminaci\u00f3n, racismo, etc.-, es comprensible que las probabilidades o los&nbsp;&nbsp;riesgos para que una persona pierda la vida por suicidio sean mayores que en otras circunstancias. Al respecto,&nbsp;Berardi (2016)&nbsp;considera que: &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa destrucci\u00f3n de los medios que permiten leer el \u00abmundo\u00bb en sus signos naturales y culturales conduce a que el suicidio parezca la \u00fanica respuesta posible a lo intolerable de una vida permanentemente despojada de reconocimiento y, en particular, privada de autorreconocimiento\u201d (p.145)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ste mismo autor ha considerado que el aumento paulatino de los caos de conductas suicidas ha llegado como consecuencia del estr\u00e9s social, el empobrecimiento emocional que sufre las poblaciones, y durante la implementaci\u00f3n de lo que \u00e9l denomina el modelo capitalista en su faceta absolutista. En este proceso de reciente data, el autor menciona que se ha producido una subordinaci\u00f3n de la administraci\u00f3n del tiempo y de las actividades de las personas al \u201cfuncionamiento\u201d de la econom\u00eda. Cierra su idea acotando que \u201c<em>La explotaci\u00f3n, la competencia, la precariedad, el cese del empleo no se perciben como efectos de una relaci\u00f3n social conflictiva, sino que se internalizan como deficiencias del sujeto y como incompetencia personal.<\/em>\u201d&nbsp;(Berardi, 2016,&nbsp;p.148). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tal parece que hasta la misma limitaci\u00f3n de la capacidad de pensar, enmarcada en el \u201cpensamiento\u201d m\u00e1gico neoliberal y en ese \u201cpositivismo t\u00f3xico&#8221;, a partir de los cuales se desplaza al sujeto la responsabilidad de las condiciones estructurales y de los resultados o efectos individuales que estas tienen sobre este, juegan muy en contra de las propias posibilidades de vivir decentemente. Incluso cuando se ejerce la alternativa restrictiva de la capacidad de acci\u00f3n, es decir esa que se ejecuta en reconocimiento de los l\u00edmites establecidos y en complicidad con las relaciones dominantes o actuando de acuerdo con ellas, las consecuencias para la persona son adversas y contrarias con sus propias posibilidades de vida. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una manifestaci\u00f3n de ello termina correspondiendo con las motivaciones expresadas o perseguidas por muchas personas, la cuales terminan en correspondencia&nbsp;&nbsp;-parafraseando a&nbsp;Holzkamp (2015)- con una internalizaci\u00f3n de las coerciones externas y limitaciones de posibilidad de vida, como un objetivo aspiracional y de realizaci\u00f3n, sin la oportunidad de cuestionarse si esa meta podr\u00eda mejorar significativamente las propias condiciones subjetivas de vida. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese proceso marcado por la poca posibilidad de lograr subjetivarse, autorrealizarse y de reconocerse como parte de una comunidad de humanos o de un grupo, delimitado por la imposibilidad de lograr los fines o metas por carecer de las condiciones materiales y las privaciones facultativas para conseguirlas, hace que el desarrollo de desgaste subjetivo y de las propias capacidades de afrontar momentos dif\u00edciles sean escasas, al momento que la misma persona considera que se debe a su propia culpa e incapacidad. Dicho de otra forma cabe pensar que quien se suicida, es v\u00edctima y no victimario de su propia vida. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A modo de cierre:&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La concepci\u00f3n y las formas en la que se ha \u201cregulado\u201d el tema de las muertes por suicidio ha variado constantemente, conforme han ido sucedi\u00e9ndose los cambios respecto de las formas de dominaci\u00f3n y de la organizaci\u00f3n de los modos de producci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, de acuerdo con&nbsp;Gonz\u00e1lez-Cobo (2015)&nbsp;en el mundo greco latino, las muertes \u201cpor propia mano\u201d llegaron a verse como una afrenta contra la potestad del Estado de aprobar quitarse la vida, ya que el ciudadano era propiedad de aquel. No obstante, en el caso de los esclavos el escarnio era peor, pues de acuerdo con el Derecho Romano \u201cla muerte voluntaria\u201d de estas personas era considerada despreciable, pues correspond\u00eda a un atentado contra la mano de obra y la propiedad de su amo. En fin, en aquellos tiempos suicidarse era una forma de usurpar un bien de los dioses o de la \u201ccomunidad\u201d, especialmente en momentos en los que se requer\u00eda de personas para \u201crecuperar la econom\u00eda\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, como lo ha indicado&nbsp;Berardi (2016), parece que las ganancias del capitalismo financiero interterritorial, dependen de la desaparici\u00f3n del bien com\u00fan, tal como lo han mostrado la crisis financiera de las hipotecas estadounidenses en 2008 y todas las dem\u00e1s crisis financieras caracterizadas por el despojo de bienes. Solo que, a esta aseveraci\u00f3n, valdr\u00eda la pena agregar la desaparici\u00f3n y precarizaci\u00f3n de la propia capacidad del sujeto de ser, estar y de tener las condiciones favorables para vivir y desarrollarse. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones. &nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se podr\u00e1 iniciar este apartado diciendo que es posible afirmar e identificar el rol determinante que tiene el modo de producci\u00f3n imperante, en tanto produce las condiciones positivas y negativas que resultan u ocasionan los procesos que llevan a un desenlace fatal por suicidio. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al tiempo que, al ser esta una problem\u00e1tica que pone en evidencia las consecuencias de las formas en las que se han estructurado las relaciones sociales como resultado de un modo de producci\u00f3n absolutista, no es de extra\u00f1ar que se encuentren resistencias en los diferentes pa\u00edses para la formaci\u00f3n de pol\u00edtica p\u00fablica, legislaci\u00f3n, prevenci\u00f3n y tratamiento del problema en sus causas estructurales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, las consecuencias palpables de este flagelo se demuestran en la medida que desde tiempos del siglo XIX,&nbsp;&nbsp;con estudios como los de&nbsp;Durkheim (2013) y Winslow (1840), hasta la actualidad las edades de las personas que se fallecen v\u00edctimas de suicidio, son m\u00e1s tempranas (12 a menos de 30), permaneciendo a\u00fan altas tasas en personas de la tercera edad y hombres en general. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El acentuamiento de las desigualdades, del discurso \u00fanico del individualismo como valor fundamental, el pensamiento m\u00e1gico de autorrealizaci\u00f3n aislada, la responsabilidad desplazada a las personas en exclusi\u00f3n de sus condiciones y posibilidades de vida limitadas y desfavorables, han ocasionado en harta cantidad de casos que la desesperanza, la tristeza, la frustraci\u00f3n y su consecuente desgaste, mermaran las capacidades de afrontamiento y de solicitud de auxilio en personas que han fallecido por suicidio.&nbsp;&nbsp;En este sentido quien muere por suicidio no se quita la vida por su propia mano, es v\u00edctima de todo un proceso en el que han colaborado activamente o por omisi\u00f3n otras personas. Ello significa que una incapacidad similar a la que imposibilit\u00f3 a la v\u00edctima para solicitar asistencia oportuna, ha llevado a otros a no poder identificar a tiempo las se\u00f1ales o los gritos disfrazados avisados por la persona. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo anterior, a la persona que muere v\u00edctima de suicidio, o quien intenta consumar un acto de esta naturaleza, no se le debe responsabilizar ni culpabilizar de su situaci\u00f3n, cualquier acci\u00f3n contraria revictimizar\u00eda tanto a la persona que ha fallecido como aquella que ha sobrevivido a un intento, con el agravante adicional de que en este \u00faltimo caso estar\u00eda aumentando m\u00e1s el riesgo para esta de perder la vida. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta toda la discusi\u00f3n aqu\u00ed desarrollada, valdr\u00eda la pena considerar el efecto de contagio as\u00ed llamado por la academia, con el objetivo de ver si este responde sustancialmente al fen\u00f3meno o din\u00e1mica que describe. Principalmente ante la duda razonable y justificada, sobre las causas del desenlace fatal por suicidio y de si este puede ser atribuible completamente a la v\u00edctima. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda &nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Berardi, F. (2016).&nbsp;<em>H\u00e9rores: Asesinato masivo y suicidio.<\/em>&nbsp;Ediciones Akal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durkheim, \u00c9. (2013).&nbsp;<em>El suicidio. Edici\u00f3n revisada y corregida<\/em>&nbsp;(Segunda edici\u00f3n revisada). Colof\u00f3n S.A.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez-Cobo, R. A. (2015).&nbsp;<em>Semper dolens: Historia del Suicidio en Occidente<\/em>&nbsp;(Primer Edici\u00f3n). Acantilado, Quaderns Crema S.A.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez-Sancho, R., &amp; Picado Cort\u00e9s, M. (2020). Revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de literatura sobre suicidio: Factores de riesgo y protectores en j\u00f3venes&nbsp;&nbsp;Latinoamericanos 1995-2017.&nbsp;<em>Actualidades en Psicolog\u00eda<\/em>,&nbsp;<em>34<\/em>(129), 47-69. https:\/\/doi.org\/DOI: 10.15517\/ap.v34i129.34298&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Holzkamp, K. (2015).&nbsp;<em>Ciencia Marxista del Sujeto: Una Introduccion a la Psicolog\u00eda Cr\u00edtica.<\/em>&nbsp;La Obeja Roja.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Winslow, F. (1840).&nbsp;<em>Anatomy of Suicide<\/em>. Carfrae &amp; Son; Edinburg and Fannin &amp; Co.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Roy&nbsp;Gonz\u00e1lez-Sancho *Ponencia presentada el 11 de setiembre de 2021 en el marco del I Congreso Internacional Sobre Conductas Suicidas y Problem\u00e1tica Asociadas, bajo el auspicio de la Facultad de Psicolog\u00eda de la Universidad Nacional de&nbsp;C\u00f3rdoba, Argentina.&nbsp; Quiz\u00e1s un punto inicial para el abordaje de esta cuesti\u00f3n radique en la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4571,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[5,6],"tags":[316,379,7,335,224],"class_list":["post-9829","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informacion","category-investigacion","tag-capitalismo","tag-fallecimiento","tag-jovenes","tag-psicologia","tag-suicidio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9829","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9829"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9829\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9829"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9829"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9829"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}