{"id":9983,"date":"2025-09-17T00:25:58","date_gmt":"2025-09-17T00:25:58","guid":{"rendered":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/?page_id=9983"},"modified":"2025-09-17T00:26:35","modified_gmt":"2025-09-17T00:26:35","slug":"los-infortunios-de-la-virtud-donatien-alphonse-francois-marques-de-sade","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/los-infortunios-de-la-virtud-donatien-alphonse-francois-marques-de-sade\/","title":{"rendered":"Los infortunios de la virtud &#8211; Donatien Alphonse Fran\u00e7ois (Marqu\u00e9s de Sade)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"553\" height=\"851\" src=\"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2025\/09\/9788497945608-1-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9980\" style=\"width:325px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2025\/09\/9788497945608-1-3.jpg 553w, https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2025\/09\/9788497945608-1-3-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Texto: <\/strong>Los infortunios de la virtud<br><strong>Autor:<\/strong> Donatien Alphonse Fran\u00e7ois &#8211; Marqu\u00e9s de Sade<br><strong>A\u00f1o original de publicaci\u00f3n: <\/strong>1787<br><strong>Editorial:<\/strong> EDIMAT LIBROS S.A<br><strong>Rese\u00f1ado por:<\/strong> Maikol Picado Cortes<br><strong>Palabras claves:<\/strong> virtud, filosof\u00eda, dilemas \u00e9ticos, literatura francesa<br><strong>Citaci\u00f3n del texto:<\/strong> Sade, Marqu\u00e9s de. (2005). Los infortunios de la virtud (E. L\u00f3pez Castell\u00f3n, Introd.). EDIMAT LIBROS S.A. (Trabajo original publicado en 1787)<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo general, cuando se escucha hablar del Marqu\u00e9s de Sade, se le relaciona con ideas sobre libertinaje, sexualidad, erotismo, entre otras. Sin embargo, como veremos en su texto \u201c<em>Los infortunios de la virtud<\/em>\u201d, <a>Donatien-Alphonse-Fran\u00e7ois<\/a> (su verdadero nombre) toca temas relacionados con la filosof\u00eda, la pol\u00edtica, el arte, las pasiones humanas, la literatura, el vicio, la maldad, la virtud y sus consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto versa sobre la descripci\u00f3n de las \u201cdesgracias que agobian a una mujer dulce y sensible que siempre ha respetado la virtud, y por otra parte, la esplendorosa fortuna que acompa\u00f1a a quienes la desprecian a lo largo de su vida\u201d (p. 38).<\/p>\n\n\n\n<p>La se\u00f1ora de Lorsange, cuyo nombre fue Julieta y quien estaba a las puertas de los 30 a\u00f1os cuando se escribe su historia, fue una joven que naci\u00f3 en \u201ccuna de oro\u201d, hija de un comerciante parisino que cae en desgracia y huye a Inglaterra, pero muere en el camino cruzando el Canal de la Mancha. Su esposa, madre de Julieta y su hermana, muere de tristeza a los ocho d\u00edas de la partida de su c\u00f3nyuge.<\/p>\n\n\n\n<p>Julieta y su hermana fueron ni\u00f1as que durante su infancia recibieron la mejor educaci\u00f3n a la que se pod\u00eda aspirar en aquella \u00e9poca en Francia. Tuvieron, dentro de un convento de Par\u00eds, los mejores maestros, consejos y buena lectura. Sin embargo, estando muy j\u00f3venes, cuando la mayor de las hermanas cumplir\u00eda 15 a\u00f1os, de la noche a la ma\u00f1ana su realidad cambia radicalmente y son abandonadas a su suerte por deliberaci\u00f3n de sus parientes cercanos, quienes decidieron acerca del futuro de las ni\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Julieta y Justina ten\u00edan personalidades bastante distintas; la primera parec\u00eda solo sensible al placer de sentirse libre, poco le importaban los desdichados acontecimientos que cambiar\u00edan su vida, era una joven con mentalidad de mujer de 30 a\u00f1os. Su hermana la menor, que apenas llegaba a los doce cuando sus padres murieron, ten\u00eda m\u00e1s bien un car\u00e1cter sombr\u00edo y melanc\u00f3lico. A Justina le hac\u00edan falta las habilidades y astucia de su hermana; en cambio, estaba dotada de una gran ternura y sensibilidad, lo cual hizo que se sintiera muy afectada por las nuevas experiencias que le deparaba la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Con tan solo 24 horas para abandonar el convento, Julieta intentar\u00eda consolar a su hermana. Sin embargo, el pensamiento de ambas era completamente distinto: para Julieta, su juventud y belleza ser\u00edan la salvaci\u00f3n que les impedir\u00eda morirse de hambre; ser\u00edan due\u00f1as de sus actos. Pero esto no le pareci\u00f3 a Justina, quien pens\u00f3 que este estilo de vida era incompatible con su modo de pensar. Ambas hermanas tomar\u00edan caminos distintos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, ambas abandonaron el convento. Por su parte, Justina acudi\u00f3 a una costurera, amiga de su madre, quien le quer\u00eda mucho de ni\u00f1a, a pedir trabajo. Sin embargo, se llev\u00f3 la sorpresa de ser rechazada sin miramientos; el rechazo ten\u00eda relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n actual de la ni\u00f1a: una hu\u00e9rfana que poco pod\u00eda dar en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y materiales. Seguidamente, fue a buscar consejo donde el p\u00e1rroco de la comunidad, quien al verla indefensa le ofreci\u00f3 trabajo en su casa, insinu\u00e1ndole algo m\u00e1s que un trabajo de sirvienta cuando le quiso arrebatar un beso. Ofendida y abrumada, us\u00f3 el poco dinero de su herencia para alquilar una peque\u00f1a y oscura habitaci\u00f3n amueblada. All\u00ed se entreg\u00f3 a pensar en el doble rechazo que recib\u00eda el primer d\u00eda de su emancipaci\u00f3n obligada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Julieta, sin pensarlo mucho, se dirigi\u00f3 donde una mujer, de la cual hab\u00eda escuchado en un comentario de una de sus amigas que se fug\u00f3 del convento, que ten\u00eda un negocio de damas que atend\u00edan caballeros. Fue aceptada y recibi\u00f3 el siguiente consejo de parte de la mujer: \u201cdeb\u00e9is seguir mis consejos y asimilar mis costumbres, cuidar la higiene, la econom\u00eda, ser franca conmigo, cort\u00e9s con tus compa\u00f1eras y p\u00edcara con los hombres. Si cumpl\u00eds con todo ello como os digo, dentro de algunos a\u00f1os estar\u00e9is en condiciones de retiraros a una habitaci\u00f3n con una c\u00f3moda, un espejo y una sirvienta\u201d (p. 43).<\/p>\n\n\n\n<p>Julieta, durante los siguientes cuatro a\u00f1os, vivi\u00f3 momentos que, gracias a su astucia, la catapultaron a terminar obteniendo el t\u00edtulo de condesa, no sin antes corromperse \u201cpor entero y los triunfos obtenidos del vicio degradaron por completo su alma\u201d. Adem\u00e1s, dej\u00f3 en bancarrota a tres destacados varones de la \u00e9poca y ser\u00eda la obsesi\u00f3n de muchos hombres que al parecer quer\u00edan \u201ctener el honor de estar entre las v\u00edctimas de sus enga\u00f1os\u201d (p. 45). Durante esta \u00e9poca, quiz\u00e1 uno de sus primeros delitos abominables lo cometi\u00f3 al planear y ejecutar con la mayor de las sutilezas el asesinato de su marido.<\/p>\n\n\n\n<p>Convertida en condesa, la se\u00f1ora de Lorsange transform\u00f3 su casa en el lugar del disfrute de sus antiguos vicios. Ahora con cierta posici\u00f3n social, tambi\u00e9n tuvo otras brillantes conquistas: arruin\u00f3 a tres embajadores, cuatro recaudadores de impuestos, dos obispos y tres caballeros de las \u00f3rdenes reales, y no por esto se detuvo. Volvi\u00f3 a manchar sus manos con dos delitos similares al que caus\u00f3 el deceso de su difunto esposo, el conde de Lorsange. Tambi\u00e9n, para conservar su esbelta figura y evitar los murmullos de la gente, cometi\u00f3 varios abortos, vistos en aquellos tiempos como infanticidios. De sus h\u00e1biles y perversas actividades nunca hubo rastro, por lo que no fue de ninguna manera sospechosa de cosa il\u00edcita alguna. Fue as\u00ed como logr\u00f3 acumular riqueza y hacer que esta se incrementara en la misma magnitud de sus delitos y de la cantidad de v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de vivir en una especie de \u201cconcubinato escandaloso\u201d sin que este lo fuera, la condesa y su nuevo amante, un hombre de unos cincuenta a\u00f1os, rico y poderoso, que hab\u00eda decidido entregarse por completo a los caprichos y deseos de su amada, compraron unos terrenos en Montargis en los que pasar\u00edan parte del verano. Fue en uno de esos d\u00edas que conocieron a una joven con apariencia angelical que descend\u00eda de un carruaje esposada y con guardias que la acompa\u00f1aban. Ella estaba acusada de varios cr\u00edmenes violentos, como asesinato, robo e incendio, pero su figura fina y delicada encend\u00eda la llama de la duda de quien se enteraba de su desdicha (condena a pena de muerte), al punto de tachar aquella situaci\u00f3n como un desagradable y frecuente error de los tribunales. La joven de unos 26 o 27 a\u00f1os llam\u00f3 poderosamente la atenci\u00f3n de la condesa y su marido. De parte de Julieta, lleg\u00f3 a pensar que aquella criatura era una v\u00edctima del destino, mientras que ella, con todos sus cr\u00edmenes encima, viv\u00eda rodeada de lujos y placeres. La pareja solicit\u00f3 poder escuchar de boca de aquella joven sus desgracias y le indicaron a los guardias que ellos se har\u00edan cargo de ella por esa noche.<\/p>\n\n\n\n<p>La joven cont\u00f3 que su origen, sin ser ilustre, era honrado. Sin embargo, la fatalidad de su destino, caus\u00e1ndole un sinf\u00edn de humillaciones y abandono\u2026 de ni\u00f1a perdi\u00f3 a sus padres y crey\u00f3 que con el poco dinero que le heredaron podr\u00eda conseguir un trabajo y salir adelante, pero eso nunca pas\u00f3. En cambio, intent\u00f3 trabajar en todos aquellos trabajos que consider\u00f3 de bien y honrados, rechazando aquellos que no le parec\u00edan. Pero poco a poco los ahorros se fueron agotando y, entre m\u00e1s pobre era, m\u00e1s grande era el desprecio que recib\u00eda; y cuando m\u00e1s apoyo necesit\u00f3 fue cuando recibi\u00f3 m\u00e1s ofertas \u201cindignas e ignominiosas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos sus males, desde que comenzaron sus tormentos, el m\u00e1s grande fue el que perpetr\u00f3 el se\u00f1or Dubourg, un rentista rico de Par\u00eds de unos 45 a\u00f1os. Ella cuando lo conoci\u00f3 apenas iba a cumplir los 14 a\u00f1os. En esa ocasi\u00f3n, le dijo al se\u00f1or que era una hu\u00e9rfana que a tan temprana edad ya conoc\u00eda todas las caras de las desdichas. Ella acud\u00eda a \u00e9l en busca de ayuda, aconsejada bajo el buen nombre y posici\u00f3n de aquel se\u00f1or, sin tener idea del coraz\u00f3n duro y las depravadas costumbres de aquel hombre. Sus propuestas indecorosas la hicieron huir del lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cansada y agobiada la joven continu\u00f3 su relato, indicando que por fin consigui\u00f3 un empleo en casa de dos personas mayores que hab\u00edan hecho su riqueza a base de enga\u00f1os y robos. El trabajo era dom\u00e9stico y, aunque exced\u00eda lo que una ni\u00f1a de 14 a\u00f1os pod\u00eda realizar, lo acept\u00f3 porque no ten\u00eda m\u00e1s remedio. En dos a\u00f1os en los que fue puesta a prueba con un exceso de trabajo, un d\u00eda su amo, el se\u00f1or Du Harpin, le propuso robarle unas joyas a su vecino que habitaba en una segunda planta, a lo que ella inmediatamente se neg\u00f3. La excusa del se\u00f1or Du Harpin para justificar aquella situaci\u00f3n, fue que la hab\u00eda puesto a prueba y que, por la providencia, ella hab\u00eda pasado con \u00e9xito la prueba. Un mes despu\u00e9s de este episodio, su amo lleg\u00f3 por la noche con cuatro soldados y el comisario; la acus\u00f3 de robar una de sus joyas que finalmente encontraron en su colch\u00f3n. Era evidente que horas antes \u00e9l mismo se hab\u00eda encargado de ocultarla ah\u00ed para incriminar a Sof\u00eda (apodo que utilizaba Justina para ocultar su verdadero nombre).<\/p>\n\n\n\n<p>Ella, en su absoluta miseria, iba a ser un tr\u00e1mite r\u00e1pido en los tribunales de la \u00e9poca, ya que, como le describi\u00f3 aquella noche a la condesa de Lorsange: \u201cSi bien los t\u00edtulos o las riquezas no prueban que se\u00e1is honesto, el no poseerlos demuestra sin lugar a dudas que sos culpable\u201d (p. 59). Efectivamente, a Sof\u00eda se le conden\u00f3 a muerte un par de d\u00edas despu\u00e9s, pero la providencia le tendr\u00eda otro camino. Una reclusa que se llamaba Dubois, a quien tambi\u00e9n hab\u00edan condenado a muerte por sus cr\u00edmenes comprobados y de larga data, se interes\u00f3 por la joven y la noche antes de ser ejecutadas le pidi\u00f3 que se quedara lo m\u00e1s cerca de ella posible. As\u00ed lo hizo Sof\u00eda, solo para enterarse de que lo que planeaba aquella mujer era un incendio para poder escapar; para ello ten\u00eda c\u00f3mplices a las afueras de los tribunales que ayudar\u00edan en su prop\u00f3sito. Finalmente, el incendio se dio; el saldo, 18 personas muertas. La joven Sof\u00eda encontr\u00f3 su libertad y la mujer que hab\u00eda sido la mente maestra de aquella tragedia la despidi\u00f3 indic\u00e1ndole que era libre y le dijo: \u201cpuedes elegir ahora el tipo de vida que te plazca, pero si he de darte un consejo, debo decirte que, como has podido comprobar, tu virtud no te ha tra\u00eddo m\u00e1s que desgracias (\u2026) mira entonces de cu\u00e1nto te sirve el bien en el mundo y si vale la pena inmolarse por \u00e9l\u201d (p. 60).<\/p>\n\n\n\n<p>Sof\u00eda tuvo un tiempo de calma cuando estuvo por un periodo de m\u00e1s de 4 a\u00f1os en casa de la condesa de Bressac, a quien conoci\u00f3 gracias a su hijo. Esto sucedi\u00f3 en un bosque cuando Sof\u00eda escapaba de uno de sus tantos infortunios. Ah\u00ed consigui\u00f3 aclarar sus disputas con la ley con la ayuda de aquella se\u00f1ora que tuvo misericordia. En aquel momento, Sof\u00eda y el hijo de la condesa establecieron una relaci\u00f3n que de alguna medida sosten\u00eda complicidad, en tanto Sof\u00eda ocultaba las actividades pervertidas del muchacho a la madre de este. Sin embargo, esta confianza se quebr\u00f3 cuando el hijo de la condesa invit\u00f3 a Sof\u00eda a participar de un macabro plan: asesinar a su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Sof\u00eda se neg\u00f3 y, despu\u00e9s de recibir alrededor de 100 latigazos, fue liberada por el hijo de la condesa Bressac. La joven tuvo que caminar lejos de Par\u00eds, donde la buscaban por asesinato, y se estableci\u00f3 en casa de un m\u00e9dico quien le prest\u00f3 ayuda. Pero aqu\u00ed tambi\u00e9n fue echada cuando liber\u00f3 a una ni\u00f1a de la casa de este m\u00e9dico, quien pretend\u00eda utilizar a la ni\u00f1a en experimentos m\u00e9dicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sola y una vez m\u00e1s desterrada, la joven Sof\u00eda se encamin\u00f3 en busca de la periferia de Par\u00eds. Encontr\u00f3 un convento donde pens\u00f3 que al fin iba a poder dedicar su vida a la providencia, pero fue todo lo contrario. En este convento se encontraban cuatro frailes libertinos y pervertidos que ten\u00edan a tres j\u00f3venes como esclavas y que obligaban a cumplir todas sus aberraciones. Esta fue la suerte que corri\u00f3 Sof\u00eda en aquel lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el cambio de las autoridades eclesi\u00e1sticas, Sof\u00eda logr\u00f3 salir de ese infierno. Quer\u00eda ir a la ciudad de Lyon, ya que no pod\u00eda volver a Par\u00eds. En el camino, intent\u00f3 ayudar a un hombre que era golpeado por otros, sin sospechar que una vez m\u00e1s el infortunio estaba a la vuelta de la esquina. Unos d\u00edas despu\u00e9s, este hombre la hizo su esclava y, junto con otras mujeres, se ve\u00edan obligadas a extraer agua en extensas jornadas diarias. Este hombre le dijo: \u201cya no es la fuerza f\u00edsica la que otorga una posici\u00f3n, sino la que se adquiere por medio de sus riquezas. El hombre m\u00e1s rico se convierte en el hombre m\u00e1s fuerte, y el hombre m\u00e1s pobre, en el hombre m\u00e1s d\u00e9bil\u201d (p. 151).<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel vil hombre se march\u00f3 a Venecia, dejando a cargo del castillo de falsificadores a un buen hombre que liber\u00f3 a Sof\u00eda. Sin embargo, a los pocos meses de tener una nueva vida, el castillo fue sitiado por unos 100 hombres a caballo que arrestaron a todas las personas de la casa y las llevaron a la ciudad de Grenoble para ser juzgadas. Solamente Sof\u00eda se salv\u00f3 de la pena capital, al conseguir el benepl\u00e1cito de un magistrado que la ayud\u00f3 a librarse de todos los cargos que injustamente pesaban en su contra.<\/p>\n\n\n\n<p>Estando en aquella ciudad, Sof\u00eda se encontr\u00f3 con una vieja conocida: la mujer que le hab\u00eda salvado de la c\u00e1rcel hac\u00eda ya 10 a\u00f1os. Dubois era ahora una obesa dama muy bien vestida, quien hab\u00eda amasado una gran fortuna. Esta le record\u00f3 a Sof\u00eda: \u201cMi querida amiga, la elecci\u00f3n que el hombre pueda hacer entre el vicio y la virtud no es lo que va a determinar la felicidad, ya que tanto el vicio como la virtud son s\u00f3lo una manera de conducirse en el mundo\u201d (p. 163).<\/p>\n\n\n\n<p>Dubois le pidi\u00f3 de nuevo ayuda a Sof\u00eda para hacer otra de sus fechor\u00edas. Para poder salir de esta, Sof\u00eda acept\u00f3, pero, haciendo caso a su conciencia, alert\u00f3 a la v\u00edctima del atraco que planeaba Dubois, quien huy\u00f3 del lugar no sin antes envenenar a su v\u00edctima e inculpar a Sof\u00eda. Esta vez, la providencia har\u00eda que Sof\u00eda una vez m\u00e1s librara el mal. Despu\u00e9s de este episodio, Sof\u00eda se dirige hacia Lyon. Una noche, en una de las posadas en las que hac\u00eda escala, hubo un incendio y, al querer salvarse a s\u00ed misma y, a su vez, a una beb\u00e9 que se encontraba en su habitaci\u00f3n, devino el infortunio: tropez\u00f3 con una viga, haciendo caer a la beb\u00e9 en las llamas y quem\u00e1ndose partes del cuerpo. La madre, quien hab\u00eda salvado su pellejo sin pensar en su ni\u00f1a, al ver aquella escena culp\u00f3 a Sof\u00eda no solamente de la muerte de su hija, sino tambi\u00e9n de haber ocasionado el incendio y de robo. Esta tragedia era la que ten\u00eda ahora frente a frente a las hermanas: a Justina (Sof\u00eda) y Julieta.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a la pareja de la se\u00f1ora de Lorsange, el se\u00f1or Corville, quien ten\u00eda muy buenos contactos en Francia, todo cargo que se le hab\u00eda puesto a Justina se retir\u00f3. Justina, junto a sus protectores, vivieron momentos de tranquilidad. A Justina se le asign\u00f3 una pensi\u00f3n con el dinero que se recuper\u00f3 de la casa de falsificaci\u00f3n y viv\u00eda una vida c\u00f3moda. Sin embargo, ella no se sent\u00eda a gusto; le dec\u00eda a su hermana Julieta que no hab\u00eda nacido para disfrutar tanta dicha. Agreg\u00f3: \u201cOh querida hermana, es imposible que esto pueda durar\u201d (p. 185).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, as\u00ed fue. Una tarde, antes de un paseo familiar, una tormenta hizo fallecer a Justina al intentar cerrar una ventana que su hermana, quien tem\u00eda desde la infancia a los rayos, le pidi\u00f3 que cerrara; muri\u00f3 calcinada por un rayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante aquel hecho, Julieta vio un designio divino. Decidi\u00f3 separarse del se\u00f1or Corville e internarse en un convento de las Carmelitas, \u201centre las que en muy poco tiempo se convirti\u00f3 en modelo y ejemplo, tanto por su gran piedad como por su sabidur\u00eda de esp\u00edritu y la extrema sobriedad de sus costumbres\u201d. Por su parte, el se\u00f1or Corville \u201cse hizo digno de obtener los m\u00e1s altos cargos de su pa\u00eds, aceptando tales honores nada m\u00e1s que para obrar en beneficio del pueblo, la gloria de su soberano y la fortuna de sus amigos\u201d (p. 187).<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero cerrar la rese\u00f1a con dos p\u00e1rrafos que me llamaron la atenci\u00f3n del libro; uno se encuentra hacia el principio de la obra y el otro es el p\u00e1rrafo final:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLamentablemente es muy cierto que la prosperidad suele acompa\u00f1arse al comportamiento m\u00e1s canallesco y que, en medio del desorden y la corrupci\u00f3n m\u00e1s premeditada, lo que los hombres llaman felicidad puede acompa\u00f1arlos la vida entera. Pero nadie se alarme ante esta cruel y fatal verdad. Las gentes honestas no deben atormentarse de antemano por esta desdicha que persigue la virtud (\u2026) con respecto al infortunio que aqueja a la virtud, la persona desafortunada a quien parece perseguir la mala suerte, tiene por consuelo su propia conciencia y los goces secretos que le proporcionan su pureza, que le ayudan a resarcirse de las injusticias de los hombres\u201d (p. 46).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVosotros, que hab\u00e9is le\u00eddo esta historia, ojal\u00e1 pod\u00e1is sacar el mismo provecho que esta mujer mundana y arrepentida (Julieta), y os convenz\u00e1is, como ella, de que la verdadera felicidad s\u00f3lo se encuentra en el seno de la virtud, y que si Dios permite que sea perseguida en la Tierra, es para resarcirla en el cielo con las m\u00e1s halag\u00fce\u00f1as recompensas\u201d (p. 188).<\/p>\n\n\n\n<p>Donatien-Alphonse-Fran\u00e7ois en su texto pone sobre la mesa el dilema sobre si la virtud conduce a la desdicha y el vicio a la felicidad \u00bfPor qu\u00e9 se deber\u00eda ser una persona virtuosa? Lo anterior lo pone de manifiesto en el contraste de vida que tienen las hermanas Julieta y Justina. La pregunta sigue latente, en nuestra sociedad actual, donde muchas veces se premia el ascenso social inescrupuloso y se castiga la virtud. La moral que se promulga muchas veces queda en discurso y la sociedad se rige por reglas muy distintas a las que se predican. El Marques de Sade utiliza una narrativa directa y provocadora que invita al lector a contrastar las contradicciones que hay entre la moralidad que se promulga y la inmoralidad que se pr\u00e1ctica en nuestra sociedad, la cual responde muchas veces a conveniencias e intereses individuales. (Datos afirman que el 1 % m\u00e1s rico acumula casi el doble de riqueza que el resto de la poblaci\u00f3n mundial en los \u00faltimos dos a\u00f1os)<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n podemos ver en el texto de Sade una fuerte critica a las instituciones de su tiempo pero que a\u00fan hoy operan de formas similares; la religi\u00f3n, la aristocracia, la pol\u00edtica y las leyes que suelen ser sistemas hip\u00f3critas donde bajo la virtud y sus menesteres se ocultan la ley del m\u00e1s fuerte y rico sobre los m\u00e1s d\u00e9biles, miserables y pobres. Un texto que nos invita a reflexionar.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.oxfam.org\/es\/notas-prensa\/el-1-mas-rico-acumula-casi-el-doble-de-riqueza-que-el-resto-de-la-poblacion-mundial-en\">https:\/\/www.oxfam.org\/es\/notas-prensa\/el-1-mas-rico-acumula-casi-el-doble-de-riqueza-que-el-resto-de-la-poblacion-mundial-en<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto: Los infortunios de la virtudAutor: Donatien Alphonse Fran\u00e7ois &#8211; Marqu\u00e9s de SadeA\u00f1o original de publicaci\u00f3n: 1787Editorial: EDIMAT LIBROS S.ARese\u00f1ado por: Maikol Picado CortesPalabras claves: virtud, filosof\u00eda, dilemas \u00e9ticos, literatura francesaCitaci\u00f3n del texto: Sade, Marqu\u00e9s de. (2005). Los infortunios de la virtud (E. L\u00f3pez Castell\u00f3n, Introd.). EDIMAT LIBROS S.A. (Trabajo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":9273,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"class_list":["post-9983","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9983","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9983"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9983\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9984,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9983\/revisions\/9984"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9273"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9983"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}