{"id":2564,"date":"2022-06-14T11:37:56","date_gmt":"2022-06-14T17:37:56","guid":{"rendered":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/?page_id=2564"},"modified":"2022-06-14T11:37:56","modified_gmt":"2022-06-14T17:37:56","slug":"arrebatar-la-vida-el-suicidio-en-la-modernidad-thomas-macho","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/arrebatar-la-vida-el-suicidio-en-la-modernidad-thomas-macho\/","title":{"rendered":"Arrebatar la vida, El suicidio en la Modernidad &#8211; Thomas Macho"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2022\/06\/97a94d66fb46413a8010c5a193860e52-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/investiga.uned.ac.cr\/agendajoven\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2022\/06\/97a94d66fb46413a8010c5a193860e52-1-648x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2565\" width=\"324\" height=\"512\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Libro<\/strong>: Arrebatar la vida, El suicidio en la Modernidad (Titulo Original: Das Leben nehmen. Suizid in der Moderne)<br \/><strong>Autor:<\/strong>&nbsp;Thomas Macho<br \/><strong>A\u00f1o original de publicaci\u00f3n:&nbsp;<\/strong>2021<br \/><strong>Editorial:&nbsp;<\/strong>Herder Editorial<br \/><strong>Rese\u00f1ado por:&nbsp;<\/strong>Maikol Picado Cortes<br \/><strong>Palabras clave:&nbsp;<\/strong>suicidio, modernidad, psicolog\u00eda<br \/><strong>Citaci\u00f3n:<\/strong> Macho, T. (2021)  <em>Arrebatar la vida, El suicidio en la Modernidad<\/em>. Editorial Herder<\/p>\n\n\n\n<p>Conozco del texto por la recomendaci\u00f3n de un colega con el que comparto el inter\u00e9s en varios temas, entre estos el suicidio. \u201cArrebatar la vida, El Suicidio en la Modernidad\u201d es un libro que requiri\u00f3 de mucha atenci\u00f3n por la densidad de informaci\u00f3n que expone, se desarrolla en torno a la visi\u00f3n, interpretaci\u00f3n y comprensi\u00f3n del suicidio a trav\u00e9s de la historia, caracteriza el tema a partir de acontecimientos que se complementan con el an\u00e1lisis de diferentes obras culturales como; novelas, ensayos, pel\u00edculas, relatos, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>En la divulgaci\u00f3n o presentaci\u00f3n el libro, se formulan algunas preguntas, que&nbsp; intentan dar cuenta del fen\u00f3meno en estudio, el suicidio por ejemplo: \u00bfQu\u00e9 poseo si me pertenezco a mi mismo? \u00bfQu\u00e9 significa esto para el fin de mi vida? \u00bfQu\u00e9 concepciones del suicidio exist\u00edan antes de la modernidad? \u00bfC\u00f3mo caracterizar las culturas del suicidio? El desarrollo de estas interrogantes pasa por el conocimiento y exposici\u00f3n de \u201cmanifestaciones de la experiencia cultural del suicidio, a partir del an\u00e1lisis de obras literarias, cinematogr\u00e1ficas y eventos sociohist\u00f3ricos que se complementan con propuestas filos\u00f3ficas, antropolog\u00edas, sociol\u00f3gicas, hist\u00f3ricas, pol\u00edticas, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto se desarrolla mediante 13 cap\u00edtulos que a su vez se dividen en 5 secciones. Los capitulo est\u00e1n antecedidos por una introducci\u00f3n que desarrolla el tema a trav\u00e9s de la historia y muestra las distintas interpretaciones que sobre el mismo se han propuesto, por ejemplo se menciona que:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cDurante muchos siglos el suicidio se consider\u00f3 un pecado mortal, incluso un \u00abdoble asesinato\u00bb (del alma y del cuerpo), un crimen que hab\u00eda que castigar severamente, no solo mutilando y dando mal entierro a los cad\u00e1veres, sino, por ejemplo, tambi\u00e9n confiscando los bienes familiares; un crimen que, como m\u00ednimo, se calificaba como consecuencia de un estado de demencia y como enfermedad\u201d p.1<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior dio paso a la construcci\u00f3n de otras interpretaciones que resaltan como punto de partida para un viraje diferente los cambios de siglo o \u201cfin de si\u00e8cle\u201d y eventos sociohist\u00f3ricos en el que sobresale la segunda guerra mundial. Se plantea un cambio esencial en la valoraci\u00f3n del suicidio, desde el \u201cproceso conducente acabar con un tab\u00fa, y, por otro lado, como difusi\u00f3n una emancipadora Tecnolog\u00eda del Yo\u201d p.6.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre cada capitulo cito algunas partes del texto de forma muy general, apuntando a que cada secci\u00f3n se complementa con informaci\u00f3n y an\u00e1lisis de elementos culturales y sociohist\u00f3rico como ensayos, novelas, pel\u00edculas, relatos, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li><strong>\u00bfA qui\u00e9n pertenece mi vida?<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Inicia con un pasaje del ensayo de Albert Camus, \u201cEl mito de S\u00edsifo\u201d donde plantea la frase \u201cNo hay m\u00e1s que un problema filos\u00f3fico verdaderamente serio: el suicidio\u201d p. 27, se menciona que el mismo Camus reformula lo dicho &nbsp;partir de la frase \u201cSi la vida vale o no la pena vivirla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mas adelante se plantea la pregunta \u00bfel suicidio esta permitido o prohibido? Seguidamente se desarrollan algunas ideas y se indica que \u201cSolo tras el comienzo del nuevo milenio, el 3 de noviembre de 2006, el Tribunal Supremo Federal de Suiza declar\u00f3 el suicidio un derecho humano en el sentido del art\u00edculo 8 de la Convenci\u00f3n Europea de los Derechos Humanos\u201d p. 29<\/p>\n\n\n\n<p>Este primer capitulo se desarrolla en tordo a la propiedad que se le designa a la vida desde diferentes instituciones, por ejemplo desde las autoridades eclesi\u00e1sticas, adem\u00e1s se menciona que;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cProbablemente las culturas prehist\u00f3ricas no se planteaban en absoluto las preguntas de a qui\u00e9n pertenece nuestra vida y si nos est\u00e1 permitido disponer de ella y de su final, pues estas preguntas presuponen dos conceptos que solo se desarrollaron a ra\u00edz de la \u00abrevoluci\u00f3n agraria\u00bb: el concepto de propiedad y el concepto de distinci\u00f3n social, es decir, los conceptos de dominio y de parentesco. Solo con ayuda de estas nociones era posible, por as\u00ed decirlo, retirar las cosas y los materiales, los seres vivos y las personas de los procesos del metabolismo, del ciclo temporal y de la comunicaci\u00f3n\u201d. p. 34-35<\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>El suicidio antes de la modernidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sobre esta idea el texto plantea que;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEn la antigua Grecia el suicidio ten\u00eda varias connotaciones, en algunas ciudades se establec\u00edan castigos para los cuerpos de personas suicidas mientras en otras no, adem\u00e1s jur\u00eddicamente se establec\u00eda que era prohibido el suicidio para los esclavos y los legionarios\u201d p. 53 (\u2026) \u201cEn el juda\u00edsmo esta prohibido el suicidio por que roba la propiedad de Dios y vulnera la ley de la santidad de la vida\u201d. p 54. Y agrega que \u201cHasta 1966 el suicidio estaba penado por la ley en Israel y los ritos funerarios ten\u00edan caracter\u00edsticas diferentes a los normales. \u201cNo se rezaba ning\u00fan kadish\u201d (\u2026) \u201csuced\u00eda algo similar en la antig\u00fcedad grecorromana donde las excepciones eran los suicidios heroicos y honrosos\u201dp.54 (\u2026) \u201cel sufrimiento f\u00edsico pod\u00eda ser en algunas culturas causa aceptable del suicidio y hasta noble, no decaer ante el sufrimiento de otros y terminar la vida por mano propia antes que por ejemplo la de un enemigo o una persona impura! p. 58<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el suicidio antes de la modernidad se concluye que:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201csi bien en la Antig\u00fcedad se consideraba l\u00edcito el suicidio heroico y honroso, igual que el martirio en el medievo cristiano, sin embargo imperaba en general la prohibici\u00f3n de suicidarse, y su incumplimiento era sancionado con castigos que se pod\u00edan aplicar de las formas m\u00e1s diversas, en ocasiones tambi\u00e9n a los cad\u00e1veres\u201d p.63. Se indica que antes de la modernidad los suicidios eran b\u00e1sicamente rechazados pero que bajo ciertas circunstancias pod\u00edan respetarse, esto ante ciertas instancias que de una u otra forma se atribuyen cierto derecho sobre la vida de los individuos como la familia, el Estado o el Ejercito, iglesia y autoridades religiosas.<\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>Efecto Werther<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El efecto Werther hace referencia a la novela escrita por Goethe, titulada \u201cLas penas del joven Werther\u201d esta relata la historia de un hombre joven enamorado y desdichado, hacia el final del texto se describe detalladamente el suicidio del joven, esto se relaciona con la imitaci\u00f3n del acto por parte de personas que leyeron el texto.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la imitaci\u00f3n del acto suicida se indica que \u201csolo se cre\u00f3 unos doscientos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en investigaciones sociol\u00f3gicas sobre las correlaciones causales entre los \u00edndices de suicidios y la proyecci\u00f3n de pel\u00edculas y la emisi\u00f3n de noticias por televisi\u00f3n, sin embargo ya en \u00e9poca de Goethe (1774) se desataron acaloradas discusiones sobre la \u00abfiebre de Werther\u00bb y la \u00abpeste de Werther\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Se indica que \u201cmientras que en el siglo XVIII el suicidio se consideraba un acto religiosa o pol\u00edticamente imputable, como destrucci\u00f3n de una propiedad ajena que pertenece a Dios y al rey o como expresi\u00f3n de una relaci\u00f3n consigo mismo sospechosamente liberal y comparable al onanismo, en el siglo XIX se fue concibiendo cada vez m\u00e1s como un acto que seduc\u00eda a la imitaci\u00f3n\u201d. p.78<\/p>\n\n\n\n<p>4. <strong>Suicidios de fin de si\u00e9cle<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El capitulo hace referencia aquellos suicidios que se relacionan con los cambios de siglo, por ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cA pesar de estas dificultades para averiguar cifras y datos fiables, la mayor\u00eda de los autores coincide en que los \u00edndices de suicidios subieron en el siglo XIX\u201d (\u2026) \u201cEste aumento se atribuy\u00f3 a los efectos de la industrializaci\u00f3n, a la creciente pobreza, a carest\u00edas, a la escasez de vivienda, al alcoholismo y a la tuberculosis, pero tambi\u00e9n a una especie de fascinaci\u00f3n por la muerte que se atribuy\u00f3 al fin de si\u00e8cle como una \u00ab\u00e9poca de nerviosismo\u201d p. 92<\/p>\n\n\n\n<p>5. <strong>Suicidio en la escuela<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las ideas principales en el que se desenvuelve el tema se relaciona con:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&#8220;El modo como los Estados nacionales modernos trataban a su propia juventud se basaba en dos pilares organizativos: servicio militar obligatorio y escolarizaci\u00f3n obligatoria. Ya Gustav Siegert hab\u00eda preguntado por qu\u00e9 los suicidios infantiles se producen sobre todo en los \u00abpueblos formados\u00bb. Su conclusi\u00f3n era que la mayor\u00eda de los suicidios infantiles, tal como revelan nuestras pruebas estad\u00edsticas, se producen durante la fase educativa en su totalidad, que abarca la vida familiar y la vida escolar, y sus causas son: a) miseria familiar, pena por la desgracia familiar, trato duro e indigno por parte de padres y cuidadores; b) miedo a los ex\u00e1menes, repetici\u00f3n decurso, discusiones con los profesores, miedo a la reanudaci\u00f3n de las clases, miedo al castigo, otros motivos que guardan relaci\u00f3n con la escolarizaci\u00f3n.&#8221; p. 117<\/p>\n\n\n\n<p>6. <strong>Suicidio, guerra y holocausto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre otras cosas se menciona que:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;\u201cLas estad\u00edsticas actuales arrojan luz sobre los suicidios y los debates sobre el suicidio en la \u00e9poca de entreguerras. A menudo se argumenta que durante una guerra bajan las cifras de suicidios, mientras que despu\u00e9s se incrementan notablemente, sobre todo cuando la guerra termina con una derrota. Masaryk comenta que el conflicto militar aten\u00faa inicialmente las tendencias al suicidio, porque \u00abla atenci\u00f3n es desviada por lo general hacia otros objetos, pero el conflicto resulta muy nocivo en sus consecuencias. El pueblo se empobrece, se debilita f\u00edsica y ps\u00edquicamente y se desmoraliza, y de este modo experimenta tanto sufrimiento que, en este sentido, los efectos son igual de nocivos tanto si la guerra se ha ganado como si se ha perdido\u00bb p. 141.<\/p>\n\n\n\n<p>7. <strong>Filosof\u00eda del suicidio en la modernidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto se dice que:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La pregunta por el suicidio es un motivo central de la Modernidad. Sin embargo, consider\u00e1ndolos por s\u00ed mismos, los debates sobre los suicidios por imitaci\u00f3n en el siglo XIX, sobre los suicidios infantiles y escolares en el cambio de siglo y, sobre todo, sobre la correlaci\u00f3n t\u00edpicamente fascista entre muerte y suicidio expresada en el grito \u00ab\u00a1Viva la muerte!\u00bb no testimonian a\u00fan ninguna nueva valoraci\u00f3n del suicidio, tal como la exig\u00eda el Zaratustra de Friedrich Nietzsche, sino una fascinaci\u00f3n ambivalente que oscilaba entre el rechazo y la identificaci\u00f3n, entre la condena moral y la idealizaci\u00f3n heroica, entre el diagn\u00f3stico de la enfermedad y la adhesi\u00f3n est\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>8. <strong>Suicidio del g\u00e9nero humano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Suicidios de grupos, profesias apocal\u00edpticas, suicidio del g\u00e9nero humano por guerras nucleares.<\/p>\n\n\n\n<p>Matarse as\u00ed mismo es la forma extrema de imaginar. Si se quisiera expresar el suicidio en una terminolog\u00eda realista de la eliminaci\u00f3n, uno se condenar\u00eda a no entenderlo. Lo \u00fanico que puede fundamentar una psicolog\u00eda y una \u00e9tica del suicidio es una antropolog\u00eda de la imaginaci\u00f3n. Constatemos de momento que el suicidio es el \u00faltimo mito, el \u00abJuicio Final\u00bb de la imaginaci\u00f3n, as\u00ed como el sue\u00f1o es su g\u00e9nesis, su origen absoluto. p. 190<\/p>\n\n\n\n<p>9. <strong>Pr\u00e1cticas de Suicidio pol\u00edtico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un pasaje del texto se menciona que;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cAl suicidarse, las personas esclavizadas \u00abroban\u00bb en cierta manera su vida expropiada: se restituyen la vida justo al quit\u00e1rsela. Cuando el 14 de septiembre de 1906 el ej\u00e9rcito colonial holand\u00e9s desembarc\u00f3 en la playa de Sanur, en el sur de la isla de Bali, se encontr\u00f3 ante un terrible suicidio masivo. Al llegar a una ciudad aparentemente abandonada, una procesi\u00f3n silenciosa sali\u00f3 del palacio del raj\u00e1 y a una orden de este se suicid\u00f3 en masa. Este suicidio colectivo ritual, que se pod\u00eda practicar tras una derrota y conquista, se llamaba \u00abpuputan\u00bb. p.220<\/p>\n\n\n\n<p>Las figuras premodernas del suicidio, que en los siglos pasados hab\u00edan sido reconocidas al menos parcialmente \u2014el suicidio heroico (en la Antig\u00fcedad), el martirio (en el medievo cristiano) y el suicidio por necesidad (desde los comienzos de la Modernidad)\u2014 asumieron su perfil espec\u00edficamente moderno. Los suicidios heroicos adquirieron plausibilidad \u2014por ejemplo, bajo el lema fascista de \u00ab\u00a1Viva la muerte!\u00bb\u2014, de modo que tras derrotas militares no solo oficiales y generales se sintieron motivados para clavarse la espada, pegarse un tiro o envenenarse, sino que tambi\u00e9n miles de civiles buscaron una muerte colectiva. (\u2026) Y tambi\u00e9n el martirio se ha transformado en diversas formas de suicidio pol\u00edtico, como una \u00faltima forma de protesta radical contra la esclavitud, la conquista y el sometimiento. p.221<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os siguientes se produjeron otros muchos suicidios de protesta (casi siempre con fuego) en la India, Malasia, Jap\u00f3n, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, los Estados Unidos y todav\u00eda en Vietnam. La mayor\u00eda de estos casos se refer\u00edan a la pol\u00edtica exterior de los Estados Unidos, sobre todo a su guerra en Vietnam. [&#8230;] Casi todos los casos de suicidios de protesta posteriores a1963 \u2014con excepci\u00f3n de los harakiri\u2014 se pueden reducir directa o indirectamente al de Quang Duc.23 p. 228<\/p>\n\n\n\n<p>10. <strong>Terrorismo suicida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfFueron entonces los griegos los \u00abinventores\u00bb del atentado suicida? Por lo general se supone, y no sin raz\u00f3n, que la historia de los atentados suicidas comenz\u00f3 en Rusia. p. 254<\/p>\n\n\n\n<p>Carta de despedida de quien se cree fue uno de las primeras personas en utilizar la inmolaci\u00f3n de si mismo como suicidio:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cAlejandro II tiene que morir. [&#8230;] Morir\u00e1, y nosotros con \u00e9l, nosotros, sus enemigos, sus verdugos, moriremos tambi\u00e9n. [&#8230;] \u00bfCu\u00e1ntos sacrificios m\u00e1s exigir\u00e1 de sus hijos nuestro desdichado pa\u00eds antes de ser liberado? [&#8230;] Mi destino es morir joven. No ver\u00e9 nuestra victoria, no vivir\u00e9 un d\u00eda, una hora en el tiempo glorioso de nuestro triunfo, pero creo que con mi muerte habr\u00e9 cumplido mi deber, y nadie en el mundo me puede exigir m\u00e1s.&#8221; P. 254<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tanto, Robert A. Pape ha creado una extensa base de datos para registrar los atentados suicidas. La cifra actual (desde 1982 hasta el 12 de octubre de2016) es de 5292 atentados, con 52966 v\u00edctimas mortales y 132 423 heridos. Hasta ahora se han visto afectados 51 pa\u00edses. En primer lugar figuran, lo cual es poco sorprendente, Iraq (2152 atentados) y Afganist\u00e1n (1145). Les siguen Paquist\u00e1n (516), Siria (259), Nigeria (175), Yemen (137), Somalia (117), SriLanka (115) e Israel (114). En los pa\u00edses que hoy conforman la Uni\u00f3n Europea se han producido en total 16 atentados, concretamente en B\u00e9lgica (3), Bulgaria (1), Finlandia (2), Francia (4), Gran Breta\u00f1a (4), Suecia (1) y Espa\u00f1a (1). En Rusia se cuentan 88 atentados suicidas sobre todo relacionados con la guerra de Chechenia\u2014 y en Turqu\u00eda 43. p. 274<\/p>\n\n\n\n<p><strong>11. Im\u00e1genes de mi muerte: el suicidio en las artes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes de la Modernidad es mucho m\u00e1s raro encontrar representaciones de suicidios en las artes, y las que hay se refieren casi siempre a motivos y narraciones conocidos, por ejemplo los suicidios de S\u00f3crates, S\u00e9neca, \u00c1yax, Sa\u00fal o Cat\u00f3n, de Dido, Cleopatra o Lucrecia, y por supuesto tambi\u00e9n de Judas. Las artes premodernas est\u00e1n muy alejadas de la posible realidad de estos actos de suicidio. p. 288<\/p>\n\n\n\n<p>La persistente fascinaci\u00f3n que el suicidio ejerci\u00f3 sobre las artes modernas no se agot\u00f3 desde luego en la cr\u00edtica social, sino que ata\u00f1\u00eda a\u00fan m\u00e1s a los aspectos de la relaci\u00f3n consigo mismo, de la escisi\u00f3n del sujeto y de la disociaci\u00f3n que ya estaban prefigurados en el culto al genio. p. 289<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas investigaciones sobre el suicidio como tema de las artes comentan tambi\u00e9n la frecuencia con la que se han suicidado los artistas. En un ap\u00e9ndice de su estudio, Fred Cutter ha a\u00f1adido no solamente una lista de los artistas que han trabajado sobre el tema del suicidio, sino tambi\u00e9n una lista de los que se han suicidado. Thomas Bronisch y Werner Felber han elaborado una lista todav\u00eda mucho m\u00e1s extensa de suicidios de artistas. Steven Stack ha comparado la distribuci\u00f3n de los suicidios de artistas en los Estados Unidos entre las diversas corrientes art\u00edsticas entre 1985 y 1992.<\/p>\n\n\n\n<p>Del total de 26198 fallecimientos de artistas, 646 fueron casos de suicidio. El \u00edndice de suicidios entre artistas era por tanto significativamente mayor que en el conjunto de la poblaci\u00f3n durante esos ocho a\u00f1os. Sin embargo, tambi\u00e9n hemos visto que algunos grupos de artistas est\u00e1n sometidos aun riesgo mayor de suicidio que otros. El grupo de mayor riesgo son los actores, escritores, pintores, escultores, artesanos y dibujantes. [&#8230;] Un riesgo menor corr\u00edan los bailarines, dise\u00f1adores, m\u00fasicos, fot\u00f3grafos y redactores. p.292<\/p>\n\n\n\n<p>12. <strong>Lugares del Suicidio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se presenta una estad\u00edstica de los sitios donde se produjeron suicidios en 16 Estados federales norteamericanos durante el a\u00f1o 2010. Durante ese per\u00edodo, el 75,4% de los suicidas muri\u00f3 en sus propias casas y viviendas, un 4,1% en la naturaleza (bosque, lago, mar, monta\u00f1a), un 3,2% en calles o en autopistas, un 2,3%enelcoche, un 1,9% en un hotel, un 1,5 % en parques, parques infantiles o superficies deportivas, un 1,3 % en c\u00e1rceles y un 1,2 % en aparcamientos o garajes. El resto de los lugares, como trayectos de tren, hospitales, oficinas, grandes almacenes o escuelas, apenas tienen relevancia estad\u00edstica, con menos de un 1% respectivamente. Es interesante que esta estad\u00edstica contradiga la importancia cultural de diversos sitios famosos por los suicidios, desde el puente Golden Gate hasta el bosque japon\u00e9s de Aokigahara. Y en vista de que las tres cuartas partes de todos los suicidios se producen en el propio hogar, la estad\u00edstica no da informaciones m\u00e1s concretas sobre las circunstancias vitales concretas de los suicidas ni sobre la habitaci\u00f3n que escogen con preferencia para quitarse la vida. p.318<\/p>\n\n\n\n<p>13. <strong>Debates sobre la eutanasia y el suicidio asistido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aparte de eso, seg\u00fan Kamann, desde los a\u00f1os ochenta los ideales de autodeterminaci\u00f3n, a ra\u00edz de los procesos sociales de democratizaci\u00f3n e individualizaci\u00f3n, se han extendido desde las \u00e9lites hasta amplias capas de la poblaci\u00f3n. Al mismo tiempo estos ideales han perdido su \u00abaura de heroicidad\u00bb y se han popularizado. p.375<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta por el suicidio es un motivo central de la Modernidad, que en cuanto tal se ha investigado muy poco hasta ahora. El auge incesante de este motivo central vino precedido de diversos procesos de relativizaci\u00f3n: pasos de desheroizaci\u00f3n, de desmoralizaci\u00f3n, de descriminalizaci\u00f3n y, finalmente, tambi\u00e9n de la despatologizaci\u00f3n del suicidio. p. 375 y 376<\/p>\n\n\n\n<p>A modo de conclusi\u00f3n, el suicidio ha sido tan explorado e interpretado como la muerte, incluso siendo en algunos casos elementos de la misma situaci\u00f3n. Para Schopenhauer, el mundo como voluntad y representaci\u00f3n escribe que el suicida quiere vivir y que \u00absimplemente est\u00e1 insatisfecho con las condiciones en las que [la vida] se le presenta\u00bb. p. 172.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte Terry Eagleton, quien, en su ensayo de reciente publicaci\u00f3n sobre esperanza sin optimismo (2015), comenta:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl suicida no tiene por qu\u00e9 estar convencido de que la existencia en s\u00ed misma carece de valor. Por el contrario, puede creer que hay razones para la esperanza, pero que esas expectativas no son para \u00e9l. [&#8230;] El suicidio es una cuesti\u00f3n de esperanza. Una persona se suicida porque espera dejar de sufrir. p. 172-173.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns has-1-columns has-desktop-equal-layout has-tablet-equal-layout has-mobile-equal-layout has-default-gap has-vertical-unset\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-c27fd3cb\"><div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-columns-overlay\"><\/div><div class=\"innerblocks-wrap\">\n<div class=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column\" id=\"wp-block-themeisle-blocks-advanced-column-16f846a1\"><\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libro: Arrebatar la vida, El suicidio en la Modernidad (Titulo Original: Das Leben nehmen. Suizid in der Moderne)Autor:&nbsp;Thomas MachoA\u00f1o original de publicaci\u00f3n:&nbsp;2021Editorial:&nbsp;Herder EditorialRese\u00f1ado por:&nbsp;Maikol Picado CortesPalabras clave:&nbsp;suicidio, modernidad, psicolog\u00edaCitaci\u00f3n: Macho, T. (2021) Arrebatar la vida, El suicidio en la Modernidad. 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